Después de varios días de viaje pedaleando en llanura ingresamos a la ciudad de Córdoba donde empezaron las primeras trepadas en zona montañosa, Ariel y Nicolas que están más preparados para las subidas se adelantan 23mts aproximadamente, yo me detengo a descansar unos segundos, ya que desconocía el manejo de los cambios y me fatigaba rápidamente, cuando de repente 5 muchachos de aproximadamente 15 a 19 años aprovechan para correr hacia mí, al notar esto lo llamo a Ariel con un fuerte grito que no logra escuchar, me rodean los jóvenes y logran tumbarme con un empujón, uno de ellos me apunto con un revolver, en ese momento doy un segundo grito que alcanza los oídos de Nicolas, él al escucharme y ver la situación le avisa a Ariel que se encontraba 1metro más adelante. Nicolas tira su  bicicleta y Ariel gira pedaleando rápidamente para venir a mi rescate, en ese momento un patrullero que se percata de la situación prende la sirena y los malhechores huyen corriendo, los chicos se aseguraron que me encontraba bien, me ayudan a recuperarme, salimos de la zona hostil, una vez alejados y seguros, la emoción me supera empiezan a brotar las lágrimas, me quiebro en llanto y Nicolas que se encontraba próximo a mí me abraza, y me contiene, para continuar viaje al encuentro de Silvina Zaninetti (Tati) en la Secretaria de Ambiente y Cambio Climático para dar una charla.

Cuando emprendimos el viaje ese mítico 16 de junio del 2018 para recorrer el mundo por los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sabíamos que nos exponíamos a diferentes situaciones en las que podemos correr peligro pero que forman parte del periplo, y de las cuales siempre se aprende algo, la enseñanza que podemos obtener de esta anécdota es “MANTÉNGANSE JUNTOS SIEMPRE

Romina Medina